"Todo conocimiento tiene una finalidad. Lo de saber para saber, no es, dígase lo que se quiera, sino una tétrica petición de principio. Se aprende algo, o para un fin práctico inmediato, o para completar nuestros demás conocimientos"

Miguel de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida

jueves, 16 de diciembre de 2010

Sociedad

     Parto del hecho de que la educación y la sociedad se encuentran interrelacionadas. Es decir, es evidente que la sociedad influye en el tipo de educación que recibimos en la escuela, y que ésta, a su vez, está regida por el tipo de sociedad a la que va dirigida. Antes de continuar voy a escribir un párrafo de la pedagoga Ángela del Valle López en donde habla de “La escuela en una sociedad cambiante”:
     “La sociedad actual es cambiante e incierta, la institución escolar vive esta mutación, se adapta a sus cuestionamientos e intenta dar respuesta a los retos que le plantea cara al progreso de los alumnos. Sabemos que la asignación de funciones a la escuela varía, depende de la época, las ideas y modos culturales dominantes en cada sociedad. Según Castells, hoy vivimos una nueva utopía de la que nadie se atreve a imaginar: la comunicación multilateral, la innovación de las tecnologías de la información, el lado oscuro de la globalización, la transformación del poder, las amenazas al estado de bienestar, del multiculturalismo, el poder local, el declive del parentesco como institución social, la crisis de las personalidades…la revolución de la biotecnología, el imperio de la cultural virtual, están modificando nuestra vida cotidiana, y el mundo de la escuela.
A los requerimientos que impone el cambio social hay que añadir otros factores de relieve como son: la indefinición de políticas educativas coherentes, el aumento cualitativo y cuantitativo de la enseñanza; la resistencia a la novedad desde muchos frentes, la inadecuación de los medios e insuficiente preparación del profesorado. Más todavía: ahí están los sistemas educativos fuertemente academicistas; la desconexión entre lo que ocurre en el aula y lo que ocurre en la calle; crisis de la familia; un sistema escolar al servicio de una sociedad muy competitiva, la multiculturalidad, la indisciplina en las aulas…
Todo ello está produciendo en buena parte de la población escolar, personalidades individualistas, hedonistas, de una gran debilidad y fragilidad humana, sujetos manipulables, gregarios, pandilleros y agresivos.
En este escenario complejo e inestable, la escuela vive la urgencia de dar respuestas nuevas…”

     Son muchos los aspectos que la experta Ángela del Valle nombra a la hora de hablar de la sociedad actual, sin embargo, me parece interesante resaltar dos de ellos por tener, desde mi opinión,  relación directa con la educación actual, como son la presencia de las Tecnologías y del Consumismo.
-  No hace falta decir que debido a que la sociedad está altamente tecnificada, nuestras aulas han experimentado un cambio de mobiliario con a la presencia de ordenadores en la mesa de nuestros alumnos. Ello, ha originado que el docente cuente con más recursos a la hora de impartir sus nuevos conocimientos y, que los alumnos manejen unos medios muy presentes en nuestra sociedad. Medios que, por otro lado, se acercan y mucho a sus inquietudes y que, por tanto pueden ayudar a lograr un aprendizaje exitoso. Sin embargo, la realidad nos muestra que no siempre resulta positivo y ventajoso. En primer lugar, porque no todos los docentes están preparados para su uso didáctico, es decir cuándo, cómo y por qué emplearlos. Y, en segundo lugar, porque la mayoría de los centros educativos cuentan con ordenadores obsoletos o estropeados que debido a nuestra crisis económica resulta imposible arreglarlos. Aunque, por otro lado, nuestro gobierno lo solucione comprando más ordenadores, incluso portátiles, lo que a la larga ocasionará que nuestros centros se llenen de aparatos “inservibles” ¿no avanzaríamos más si se creara un cuerpo informático para cada centro? Lógicamente, este es un tema que suscita más reflexiones  y preguntas, pero por ahora lo dejo aquí señalando que esta es una muestra que me confirma que muchas de las medidas políticas no están bien respaldadas. El profesorado, por su parte, debe esforzarse por adaptar su metodología a los nuevos tiempos, aunque ello no siempre sea fácil y posible (Esta es una cuestión que será analizada en su momento, cuando nos toque hablar de los docentes.)
  - En cuanto al consumismo, señalar que es algo con lo que convivimos hoy en día debido al bombardeo continuo de anuncios  en todos los soportes: tv, internet, periódicos, radio, correo, etc.  anuncios que intentan persuadirnos, y lo consiguen en muchos casos, de que consumamos un determinado producto o una determinada forma de vida, que sin duda, cubre las necesidades de unos pocos y las crea en muchos otros. Esta sociedad consumista genera una falta de actitudes sociales, afectivas y personales, y, principalmente, hace que nuestros alumnos llenen la habitación de objetos inútiles que piensan que mejoran su calidad de vida y no les hace valorar las cosas que son verdaderamente importantes para nuestra vida como es, entre muchos otros aspectos, el logro de una educación de calidad.

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